Año nuevo, viejas costumbres.

Durante el pasado fin de semana, coincidiendo con la celebración de la Noche Vieja y el Año Nuevo, nuestra urbanización sufrió el paso de varios grupos de artistas del graffiti, artificieros de los petardos y forzudos revienta dispensadores de bolsas para canes y papeleras. Paredes y escalones pintados, buzones reventados por explosiones y elementos que ayudan a mantener limpias nuestras aceras destrozados o simplemente arrancados y sustraídos fueron la forma de expresión y celebración de las fiestas de estos nuestros "vecinos". Estas imágenes valen más que las palabras.

LM.